Corzo

Corzo

CORZO Capreolus capreolus

Descripción

El macho, con un peso que oscila los 25-32 Kg y una altura alrededor de los 70cm, y la hembra algo más pequeñas en tamaño y en peso, hace que sea el cérvido más pequeño de la península ibérica. Popularmente, es conocido como “El Duende del Bosque” ya que es una especie que ocupa, preferentemente, áreas boscosas y es difícil de observar por su sigilo y sus hábitos crepusculares.

Tanto la hembra como el macho presentan una coloración uniforme que varía con la época del año. Durante el invierno mantiene una coloración grisácea y en la época estival, una tonalidad castaña.  Esta especie no presenta un dimorfismo sexual muy marcado. Las únicas características que hacen que se puedan diferenciar el macho de la hembra son: las cuernas, que sólo las presenta el macho, y el escudo anal de color blanco; el de la hembra tiene forma de corazón invertido, mientras que el del macho, forma de riñón.

Los machos presentan una cuerna menos ramificada que sus compañeros los ciervos. Esta cuerna la pierden anualmente entre octubre y noviembre, momento en el comienza a creer una nueva que estará completada en los meses de marzo y abril del año siguiente y preparada para cuando llegue la época de celo en el verano y el macho haga uso de ella. Esta cuerna se compone de una guía principal que está insertado en el cráneo mediante un ensanchamiento denominado roseta. En la mitad anterior de esta guía principal surge una punta dirigida hacia delante y hacia arriba denominada luchadera. En el último tercio de la guía aparece una segunda punta dirigida hacia atrás y denominada garceta.

Alimentación

El corzo es un animal herbívoro y, debido a su reducido volumen estomacal, se ve obligado a comer pequeñas cantidades de alimento, pero muy a menudo. Se alimenta principalmente de las hojas y brotes de las especies arbóreas y, en raras ocasiones, de frutos.

Reproducción

Al igual que otros cérvidos, los corzos son animales monoéstricos, es decir, presentan un único celo al año. El celo de esta especie comienza en el mes de julio y tiene una duración de aproximadamente un mes. Durante este tiempo, los machos emiten un sonido característico llamado ladra. Uno de rasgos más curiosos en cuanto a la reproducción de esta especie es el hecho de ser el único cérvido europeo que presenta diapausa embrionaria o gestación suspendida; aunque el óvulo queda fecundado en el verano, no es hasta diciembre o enero cuando el embrión anida en la mucosa uterina y empieza a desarrollarse. Por tanto, aunque la gestación tiene una duración total de unos 9 meses, el embrión sólo se está desarrollando los últimos 130 días.

Los nacimientos tienen lugar durante los meses de abril y mayo ya que en estas fechas es cuando la primavera se encuentra en su máximo esplendor y es más abundante el alimento. Además, las temperaturas empiezan a ser algo más cálidas. Lo más frecuente es que la hembra alumbre dos crías, pero también existen partos de uno o tres. Estas crías se denominan corcinos. Estos pequeños cérvidos nacen con un pelaje pardo rojizo salpicado de manchas blancas y negras que irán desapareciendo con la edad hasta tener la tonalidad de sus progenitores.

Como dato curioso de esta especie, las hembras son fértiles desde el primer año de vida y al carecer de climaterio, pueden gestar crías hasta los últimos días de sus vidas.